domingo, 1 de agosto de 2010

Mi primera demencia

Seguía sentada como cada tarde perdida en mis recuerdos dejándome llevar por la nostalgia de recordar aquellos tiempos pasados que siempre considere mejores. ¿Por qué eran mejores? Nunca lo sabre. El hecho de estar sentada en medio de la nada mientras la lluvia cae acariciando tu piel. Siempre me he reído de aquellos que huyen de ella como si se tratase de la mismísima muerte. Y mientras yo, alma errante pierdo mi razón en observar mi reflejo en un charco que se disipa al caer cada gota, entonces pienso ¿Qué hago siempre aquí sentada?

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